2011/07/12

Quien "no encaja en el mundo" , está siempre cerca de encontrarse a sí mismo

2011/07/07

forgiveness

Volví

Pensando en el perdón me distraje un poco. Que manera tan fácil de tranquilizarnos, que estúpido modo de asegurarnos la reconciliación. Increíble pensar y saber que hay personas que se conforman con tan poco, no se llega a entender. ¿Pero cómo puede ser que una palabra les baste? Se contentan con nada, y viven vacíos, con la mera ilusión vana de que alguien olvidó su imperfección.
Cuando lo más alto de la emoción humana escucha lo que quiere, se distrae. Entonces (qué mejor), nunca perdonar sería la salida, o el modo para hacerlos reflexionar.
Una persona no perdonada buscará la manera de que puedan olvidar su falta. Inventará métodos, descubrirá caminos. Porque pocas cosas inquietan tanto al hombre como la falta de aceptación. Y así quizá sería ese el modo de demostrarle nuestra condescendencia, porque influimos en su altruismo, y en-su-no-mediocridad.

2010/12/29


dame cobijo
con toda la ternura
que te he prestado

no sé tu nombre
sólo sé la mirada
con que lo dices

2010/06/12


108

allí en tu alma

allí en tu corazón

allí no hay nadie

Óyeme oye


muchacha transeúnte


bésame el alma


2010/03/29

otherness

No me encuentro. Me busco inútilmente hace tanto tiempo,
si es que existe el sentido, yo no lo conozco.
A veces veo imposible lo que siempre quise. Pensar demasiado no ayuda en nada, al fin y al cabo. Ni al fin ni al cabo.

2010/01/31

rehab


Y ahora decime, qué me importa que pienses en otra, si yo ya te habité. Tomalo todo, no me importa. Desahogate en ella, te hace falta. Tendrías que aprender a vivir solo, sin necesitar de nadie. Porque siempre sos vos y tu inútil esperanza de sobrevivir. A la gente, al destino, a los prejuicios. Liberate un poco, caminá, aprendé lo que se siente ser traicionado. Bajá, hundite, explorate. No conocés más que tu mundo, que ese círculo vicioso que te encadena.

Hay mucho más que tu hedonía idiota.

otredad

No sé si soy el otro que me mira desde aquel lado, o si soy yo y él al mismo tiempo.
La guerra se desata adentro. Me recorre lento, como intentando ganarse espacio. Se trata de sobrevivir a la presencia del otro, de decidir si seguir o terminar con el binomio. Es la duplicidad lo que nos demora, lo que nos distancia y acerca.
Me decepciona no saber bien hasta qué punto es él, y hasta qué límite soy yo. Me aterra imaginar que no tengo identidad propia, que mi cuerpo es de él o que sus manos son las mías.
Sin embargo no me lamento tanto de esta dualidad, porque no puedo pensarme sin él. Y ese es mi miedo, mi mayor miedo.

2009/11/29