JULIO CORTÁZAR
Julio Cortázar
Julio Cortáza
Julio Cortáz
Julio Cortá
Julio Cort
Julio Cor
Julio Co
Julio C
Julio
Juli
Jul
Ju
J
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2008/04/11
Jorge Castillo
Porque de todas las cosas efímeras, la más eterna es estar en tu corazón. Por eso te escribo mientras bailo la canción que me enseñó tu triste risa, tu llanto más alegre, la música más larga de tu voz. Porque tu voz va más allá de los planetas y de las estrellas todas, como la oscuridad más silenciosa que todo lo cubre con su amor. Siempre ignoro entonces los aullidos del mundo para poder escucharte, y sueño plácidamente cuando te veo en la ebriedad de una flor. Y te esparces como un canto alegre de enormes alas, y yo visto una camisa blanca para reflejar el sol. Todos los días me pongo un rostro para que tú me encuentres, perfumo mi aliento de nostalgia para que tú me consueles, y tus besos me levantan como una orgánica estrella en tus grandes cielos de sal, y tú siempre me llevas como un cometa verduzco por las corrientes más claras de tu azar.
2008/04/04
querido J
sabrá alguien cuánto te extraño?
en las formas convencionales de expresión no existe eso, sabías?
creo que empiezo a buscarte en caras, en lugares. no te encuentro, sin embargo. costará mucho descender un poco de esa nube y bajar a dialogar un rato?
en las formas convencionales de expresión no existe eso, sabías?
creo que empiezo a buscarte en caras, en lugares. no te encuentro, sin embargo. costará mucho descender un poco de esa nube y bajar a dialogar un rato?
2008/04/03
2008/04/02
wittgenstein
nuestras palabras sólo expresan hechos, del mismo modo que una taza de té sólo podrá contener el volumen de agua propio de una taza de té por más que se vierta un litro en ella.
2008/03/31
Diálogo
Te hablaba del jarrón azul de loza,de un libro que me habían regalado,de las Islas Niponas, de un ahorcado,te hablaba, qué sé yo, de cualquier cosa.Me hablabas de los pampas grass con plumas,de un pueblo donde no quedaba gente,de las vías cruzadas por un puente,de la crueldad de los que matan pumas.Te hablaba de una larga cabalgata,de los baños de mar, de las alturas,de alguna flor, de algunas escrituras,de un ojo en un exvoto de hojalata.Me hablabas de una fábrica de espejos,de las calles más íntimas de Almagro,de muertes, de la muerte de Meleagro.No sé por qué nos íbamos tan lejos.Temíamos caer violentamenteen el silencio como en un abismoy nos mirábamos con laconismocomo armados guerreros frente a frente.
Y mientras proseguían los catálogosde largas, toscas enumeraciones,hablábamos con muchas perfeccionesno sé en qué aviesos, simultáneos diálogos.
Victoria Ocampo
Y mientras proseguían los catálogosde largas, toscas enumeraciones,hablábamos con muchas perfeccionesno sé en qué aviesos, simultáneos diálogos.
Victoria Ocampo
2008/03/30
Presencia

Vos no estabas todavía cuando pasó esto. Casi ni yo existía, pibe de veinte años. Vos sabés, la Juventud Literaria y todo el tema. La vieja con una sonrisa de oreja a oreja porque su hijo, ¡claro! Ahora, imaginate su madre y su hermana. Ofelia, yo conocí a Ofelia cuando entré en esa casa. La verdad que nada me impresionó más que la biblioteca de Julito. Pero, increíblemente, en esa familia se notaba una tristeza. Y que podía saber yo. Corría el año 1970, mirá vos hace cuánto ya. Él en Francia, París para ser precisos. Conoció a una tal Carol, linda la piba, parecida a él en los gustos, muy culta. Verás la intensidad del cariño, juntos lucharon a favor de tantas guerras hasta que la pobre se enfermó de algo grave. Pero ni hablar del ánimo de Julio. Después de hablar con Ofelia aquella tarde entendí todo, yo pensé que Julito se nos iba de angustia. Y claro, pensá un poco. Te cuento que este escritor no tuvo hijos, escribía tanto y tan bien, tendrías que ver. Pero qué vas a ver si esta sociedad, si él la viese. Julito amaba las plazas, ¿sabías? Si, ya sé, vos también, pero vos sos tan chico y no entendés algunas cosas. Y así terminó y se fue su Osita al cielo. Julio solo en París y tanta lucha y esfuerzo que hacían juntos. Porque esos eran los años de los exiliados argentinos. Y él mismo, pobre, tan diplomático. Con la Juventud Literaria hablábamos en un café de la calle Maipú. También tu escuela, ya sé, pero te hablo del café ahora, no está más, ¿sabías? Pero paso por ahí y me acuerdo de la vez que fue Julio a visitarnos, vos no sabés la alegría. El Pocho se emocionó tanto cuando lo vio que se me tiró en los brazos casi desmayado. ¿A mi qué me pasó? Yo me quedé mudo cuando lo vi. Tendrías que fijarte, todos decían: “Cortázar tan alto, manos tan grandes, tan joven”. Como para aumentar ese mito que siempre lo rodeó, viste vos. Pero verlo sentado al lado, y ni te cuento cuando me pidió el pucho. Ahora fumo y me acuerdo de él cada vez que saco la mano del bolsillo de la campera verde a cuadros que llevaba puesta ese día. Nos habló tanto, porque para ese entonces había surgido en todo el continente un movimiento literario mucho más grande que el de nuestra humilde Juventud. Mirá vos la intensidad que hizo que Latinoamérica mirara más hacia adentro. Boom Latinoamericano, inevitable decirlo y que no me acuerde de su voz tan gruesa y de la ‘r’ afrancesada, fijate un poco. Pero ya vas a crecer y cuando seas grande vas a ver, el mundo de afuera se reduce a antologías mal armadas y nuestro Julito estaba tan mal visto en la Argentina de ese tiempo. Así que se volvió nomás, imaginate la tristeza que me da cuando veo esa foto en la terraza del café, la última sacada en la Argentina. Se volvió, al final. Me da miedo usar así esa palabra, pero fue de esa forma. Final, nunca más vino porque allá en París le atacó una enfermedad extraña. Además, sí, ese problema en la Tiroides pero ésta ni te cuento. Y yo me quedé en blanco cuando me lo contó y quizá haya sido un poco egoísta pero lo primero que pensé fue que le había prometido una caja de los puchos argentinos que fumamos para la próxima vez que nos encontrásemos, porque él había traído unos de allá; pero verás Europa, ya verás. Y ahora resulta que se nos iba él también. Vas a decir que los años, tanto cargo político, esa vida tan agitada pero, ¿qué podés saber vos si no lo conociste, si no escuchaste ni leíste sus cuentos, si no sabés el amor y las ganas con las que él esperaba que Argentina cambie? Y apuesto que nadie lo sintió hablar como esa vez en el café que me confesó el miedo al paso del tiempo. Y yo era tan chico, ya vas a entender cuando tengas veinte lo pibe que uno es todavía, me pregunto por qué me lo contó a mi. Nadie entiende lo que nosotros sentimos porque no hubo diario en el país que hablase de su muerte. Pero acá lloramos igual, ¿sabés? Todos juntos lloramos. Tanto que habló él de la segunda vida, del Paraíso, del mandala. Supongo que buscó demasiadas cosas en su vida y espero que haya encontrado las respuestas que esperaba. Yo, por lo pronto te digo, en Argentina todavía no hubo persona como Cortázar. Y todos los doce de febrero nos juntamos los que en ese entonces formábamos la Juventud Literaria y tomamos el café con las mismas dos cucharadas de azúcar pero ya no en la calle Maipú. Y en cada aniversario de su muerte nos convencemos, cada vez más, que aunque pase el tiempo, Julito viene a sentarse al lado nuestro en la silla que dejamos vacía en honor a él y que, afortunadamente, está junto a la mía.
2008/03/23
let there be love
Volvimos a la rutina querido,
encerrate en mis manos así no te dejo escapar. Vení y mirá qué fuerte soy. No me dejo engañar y lloro pocas veces. Perdón si ya no te imagino como antes, pero es que ya ni recuerdo el pasado que me condenó a todo lo que me pasa. Es imprescindible que me cuentes lo tuyo, que me traigas un poco más de este lado y crea que sos la única razón que queda por los dos. Te amo tanto, cosita. Seguí mirándome así y vas a ver hasta qué punto puedo amar.
encerrate en mis manos así no te dejo escapar. Vení y mirá qué fuerte soy. No me dejo engañar y lloro pocas veces. Perdón si ya no te imagino como antes, pero es que ya ni recuerdo el pasado que me condenó a todo lo que me pasa. Es imprescindible que me cuentes lo tuyo, que me traigas un poco más de este lado y crea que sos la única razón que queda por los dos. Te amo tanto, cosita. Seguí mirándome así y vas a ver hasta qué punto puedo amar.
2008/03/21
2008/03/20
existencial
tío mío, te extraño tanto.
volvé y contame los chistes de siempre, mirame de reojo y decime cómo es en verdad esta vida que todos llevan.
buscame para ir a tomar helados y que copie tus gustos. hablame de la historia, vos que tanto sabés. vos tenés tantas cosas para decir todavía.
no sé cómo fue todo tan rápido, pero ya ves, ahora miro hacia arriba si quiero encontrarte.
volvé y contame los chistes de siempre, mirame de reojo y decime cómo es en verdad esta vida que todos llevan.
buscame para ir a tomar helados y que copie tus gustos. hablame de la historia, vos que tanto sabés. vos tenés tantas cosas para decir todavía.
no sé cómo fue todo tan rápido, pero ya ves, ahora miro hacia arriba si quiero encontrarte.
2008/03/19
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